Pokélumna: iniciales, amarlos u odiarlos
Rowlet, Litten y Popplio. Se develó el misterio de quiénes serán los pokémon iniciales de los nuevos juegos de Pokémon que saldrán en noviembre: Luna y Sol (o Moon y Sun, si prefieren la lengua sajona). Una lechuza, un gato y una foca. El gran inconveniente, una vez que el juego esté en las manos del jugador, es ¿cuál elijo? ¿Cuál es el más mejor? Un debate que cruza generaciones. ¿Cuál es el mejor inicial? Desde Charmander, Squirtle y Bulbasaur que se viene discutiendo cuál es el mejor. Vamos a analizar generación por generación cómo les fue a los iniciales:
Primera generación
Parece que la balanza siempre se ha inclinado a favor de uno: Charmander, el favorito indiscutido en los originales, Squirtle en segunda posición, y Bulbasaur como basura en el tercer lugar. Pero hay que reinvindincar a Bulbasaur, era uno de los Pokémon que más ayudaban en los primeros tres gimnasios por su tipo, además de que a medida que avanzaron las generaciones, se ha vuelto un Pokémon muy fuerte gracias a la digimegaevolución.
Segunda generación
Acá tenemos a Chikorita, Cyndaquil y Totodile. De vuelta, el pobre tipo planta es tratado como basura, aunque en esta generación, tiene un poco de razón, Chikorita tiene encanto, pero como Pokémon a la hora del combate flaquea demasiado. Cyndaquil no era tan asombroso y genial como Charmander, pero tiene a sus adeptos, pero en esta generación personalmente me quedó con Totodile, con su gran mandibula y su aspecto tierno pero aterrador.
Tercera generación
Este es el momento en el cual muchos se van a la mierda porque creen que es donde todo se fue a la mierda. Tenemos a Treecko, Torchic y Mudkip. Nuevamente el favorecido fue el tipo fuego, con la asombrosa evolución a tipo lucha – fuego, que podía destrozar al Campeón, al menos hasta que llegó Esmeralda y le hizo un corte de manga poniendo a un especialista tipo agua. Treecko es genial en su diseño y tiene su genialidad al ser un tipo planta cool. Mudkip resalta en haberse convertido en meme y nada más.
Cuarta generación
Si no te fuiste en la tercera, entonces o te quedás para siempre o te vas ahora. Turtwig, Chimchar y Piplup. No se sabe si hay un claro ganador acá. En cuestión de utilidad, Chimchar evoluciona en una suerte de Son Gokú de Viaje al Oeste, y es de vuelta un tipo fuego – lucha, porque si funcionó antes, ¿por qué no de vuelta?
Snivy, Tepig y Oshawott. Muchas críticas a favor y muchas en contra. Snivy termina ganando por ser el mejor de los tres en el ambiente competitivo actual. Oshawott me parece simpático, y Tepig… es fuego – lucha… ¿Otra vez? Y encima ni siquiera es bueno como Torchic que la rompe con su habilidad oculta.
Los starters de la generación seis, Fennekin, Chespin y Froakie, se reinvindicaron bastante. Fennekin es re simpático, y es genial que evolucione en Delphox (fuego-psiquico), un zorro-mago y con una varita-rama con la que puede lanzar fuego y poderes psíquicos. Froakie es el mejor de la generación evoluciona en el genial Greninja (agua-siniestro), lanza shurikens de agua, y tiene mutatipo, que lo hace cambiar de tipo dependiendo del ataque. Chespin es el más flojo, pero igual tiene su encanto: evoluciona en Chesnaught, tipo planta lucha. Acá por lo menos innovaron un poco con los tipos.
Séptima generación
Hasta, sin tener idea de evoluciones y de en qué tipos pueden evolucionar Rowlet, Litleo o Popplio, ya parece haber un claro perdedor: Popplio. Los memes, siempre exagerados, hablan de cómo la gente desprecia a la pobre foca, al punto que te da lástima. Litleo y Rowlet se ven bueno, y hasta Rowlet rompe un poco los esquemas, es planta y volador. Interesante ver cómo van a seguir estos starters. Pero mientras tanto, un mensaje de Popplio que quiere ser popular como otro starter de agua:
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